Cuidar al que acompaña

Casi todos, en nuestro papel de terapeutas, de padres o profesionales cuya misión es cuidar a otros,  nos preocupamos por ampliar el rango de conocimientos, por aprender técnicas para ayudar al otro.

Pero, con frecuencia, nos olvidamos de atendernos, de darnos tiempo para ver a quién en realidad somos. Ver cuáles de nuestras historias no han podido ser resueltas en nuestra vida y permanecen sin ser ‘digeridas’.


A veces la persona que vemos la está pasando mal y necesita de otro que esté suficientemente vacío para que su problema pueda ser escuchado.

Ahí, donde las cosas son duras o desagradables, es cuando se vuelve esencial estar con lo que está sucediendo. Pero si al acompañarlo trato de que ‘eso’ mejore o desaparezca, su problema no podrá ser escuchado plenamente.

Cuidarme a mí misma.  Aprender a escucharme. Hacerme consciente de qué tan escuchada he sido, o no.  No puedo enseñar a alguien a escucharse pero si aprendo a escucharme en presencia del otro, eso se integra y el ‘otro’ aprenderá a escucharse.

En esta ocasión la propuesta de trabajo en Presencia Biodinámica® consiste en cuidar al que acompaña.  No se trata de aprender una terapia para aplicarla a otro, pero si me ayuda a conducirme al centro, acompañar al otro se vuelve terapéutico.

Extracto de la entrevista a Carles Compañ, creador de Presencia Biodinámica® por Lila Guerrero.
Próximo retiro en México con Carles Compañ. Entérate de todos los detalles aquí.